imagen cabecera
150104 Más que un contable

Más que un contable

Pin It

(La Razón – Suplemento “Tu Economía” – 4 de Enero de 2015) Aquí tenéis una columna publicada en el periódico La Razón a principios de año. Para leerla con más comodidad, podéis pinchar en la imagen o leerla directamente en el blog a continuación de ésta:

150104 Más que un contable

Las crisis económicas ponen muchas de veces de manifiesto una necesidad para las empresas de ordenar internamente sus procesos, su organización, sus funciones, como ayuda para combatir la tormenta de los mercados y los clientes.

Dentro de esta redefinición interna, un típico cambio de funciones y de peso específico se suele dar en las direcciones financieras de las empresas. Cuando todo va bien, cuando todo vale, funciones como la financiera juegan un papel de acompañante de segunda al negocio, dando un soporte muy básico y encargándose de gestionar aspectos colaterales al mismo.

Hoy, con una crisis como la que estamos padeciendo, la más larga probablemente en siglos, los Directores Financieros asumimos un papel mucho más decisivo, interviniendo mucho más en la toma de decisiones de negocio.

Esto no debería ser así. En las compañías bien gestionadas, la dirección financiera es un socio de las operaciones, participando en apoyar al área comercial, gestionando conjuntamente las operaciones y buscando fórmulas que sirvan de palanca para el negocio, a través de productos financieros orientados a clientes, tecnología que facilite la labor comercial, de producción y posventa, optimizando procesos administrativos y de soporte a las operaciones y, sobre todo, desarrollando un papel fundamental de coordinación e intermediación en los Comités de Dirección.

El director financiero hoy tiene que tener conocimientos sólidos de su profesión pero sobre todo debe desarrollar unas competencias intra e Inter personales muy fuertes, como la capacidad de comunicación, de negociación, la visión global del negocio desde un punto de vista conceptual y su influencia 360 en todo su entorno, empezando por la alta Dirección.

En el siglo XXI, en y después de la crisis, ya no valen directores financieros que sean contables venidos a más, limitando su labor a escribir el pasado y gestionar fondos. Hoy, el CFO es una figura impulsora del cambio, incluso a nivel estratégico, lo que le obliga a ser una persona polivalente, con conocimientos del negocio y los clientes muy profundos y gran capacidad de negociación. Y lo que es mas importante, tiene que ser capaz de facilitar a todo el equipo de dirección una información de negocio fiable y estructurada, relevante, rápida y suficiente para que se tomen las decisiones de negocio a tiempo y con suficiente conocimiento de causa.

El CFO hoy no debe ser el protagonista único del cambio y la adaptación a los mercados y a los  clientes, pero tiene que ser el copiloto ideal en estrategia y operaciones, combinando esta labor con su habitual gestión de costes, de tesorería y control económico y operacional. Un verdadero socio del negocio.

Escribe tu comentario:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

Abrir la barra de herramientas